
A lo largo de su vida Pedro González ha abrazado con pasión el periodismo. La voz Popular de Sutamarchán recogió sus primeras palabras cuando con su hermano mellizo Uriel Francisco hacía un noticiero que se emitía en las navidades por un megáfono desde el atrio de la iglesia. "Éramos como los juglares del pueblo"
Colombia -- De muchacho llegó a Bogotá en busca de una bicicleta para poder ir al colegio en Sáchica, una población cercana a Sutamarchán, pero resolvió quedarse para abrirse espacio en la vida en la capital. Estudió periodismo y por años trabajó con Alberto Piedrahíta Pacheco y el grupo de deportes de Caracol radio. También fue lector de noticias en Radio Reloj, de la misma cadena.
Sus imitaciones, su picante y buen humor lo fueron acercando a su personaje más famoso: Don Jediondo. "Lo mejor para mi en este momento es la sintonía que tengo con la gente y que le digan a uno en la calle que está haciendo las cosas bien...Soy como un embajador chiquito de mi pueblo ante el país".
De Sutamarchán recuerda cuando sus paisanos agarraron a piedra un cajero automático... "Estaban en eso cuando llegó el alcalde y dijo: ¡ Esperen y lo cogemos vivo !".
Admira toda la tradición humorística de la radio colombiana, plasmada en programas como "Los Chaparrines", "La Escuelita de Doña Rita", Emeterio y Felipe y Montecristo. En la línea de Don Jediondo, Pedro González rescata mucha de la tradición del pueblo con el picante de los temas de hoy. "Pienso que el humor es una defensa contra el sufrimiento, la guerra, el desempleo... Ahora los humoristas tenemos más espacio en los medios de comunicación y eso es bueno para el país".
Ahora Don Jediondo estará por siempre con los colombianos y al mismo tiempo Pedro González, su creador, pone una nota importante en el humor colombiano con una clara proyección internacional. "Es como mis primas, que estén abiertas las 24 horas..."